domingo, septiembre 20, 2009

Las Moradas

Fue después un albañil quien se adelantó para decir: Háblanos de las moradas

A lo cual él respondió:

Construid con la imaginación una enramada en la selva antes que una casa dentro de la ciudad. Pues aun cuando en vuestro ocaso sintáis el deseo del hogar, así ese otro yo vagabundo que hay en vosotros, anhelará la lejanía y la soledad.

Vuestra mayor morada es vuestro cuerpo. Se desarrolla al sol y duerme en la tranquilidad de la noche; y no carece de sueños. ¿No sueña vuestra morada? Y al soñar ¿no abandona la ciudad para buscar el bosquecillo o la cumbre de la montaña?

* * *

Quisiera poder juntar vuestras moradas en la palma de mi mano, y cual sembrador poder esparcirlas por bosques y praderas. Desearía que los valles fuesen vuestras calles y las verdeantes sendas vuestras callejuelas, que os pudierais buscar los unos a otros por entre los viñedos, y retornar con el aroma de la tierra en vuestros vestidos.

Pero estas cosas no pueden suceder aún. En su miedo, vuestros antepasados os colocaron demasiado cerca unos de otros. Y ese miedo aún perdurará un poco más. Un poco más tendrán las murallas de vuestra ciudad separadas vuestras moradas de los campos que os pertenecen.

* * *

Y decidme vosotros, pueblo de Orfalis, ¿qué tenéis en estas casas? ¿Y qué es lo que escondéis con puertas aherrojadas?

Tenéis paz, esa tranquila necesidad que revela vuestra fuerza?

Tenéis recuerdos, esas arcadas relucientes que ligan las cumbres de la mente?

Tenéis belleza que es lo que conduce al corazón desde las cosas fabricadas en madera y piedra hasta la sagrada montaña?

Decidme, ¿tenéis todo esto en vuestras moradas? ¿O tenéis solamente comodidad, y el afán de la comodidad, que a escondidas penetra en la casa como huésped, se convierte más tarde en anfitrión y termina siendo el dueño?

* * *

Ay! y llega a ser domador, y armado con arpón y látigo hace que se vuelvan marionetas vuestros máximos anhelos.

Aunque sus manos son de seda, su corazón es de hierro. Os arrulla sólo para poder quedarse a la cabecera de vuestro lecho y mofarse de la dignidad de la carne. Hace escarnio de vuestros rectos sentidos, y los pone sobre algodón cual frágiles vasijas.

La realidad es que el anhelo por la comodidad mata la pasión del alma, y luego camina riéndose en el funeral.

* * *

Mas vosotros, hijos del espacio, los que no reposáis en el descanso, no seréis atrapados ni domados. Vuestra morada no será ancla, sino mástil.

Tampoco será membrana reluciente que tapa una herida, sino el párpado que guarda la pupila.

No doblaréis vuestras alas para cruzar las puertas, ni agacharáis vuestras cabezas para que no se peguen contra techo alguno, ni tendréis temor de respirar para que las paredes no se agrieten y se abatan.

No moraréis en tumbas hechas por el muerto para el vivo. Y, aunque magnificerite y esplendoroso, vuestras moradas no aprisionarán vuestro secreto ni guardarán vuestros deseos más vehementes.

Porque todo aquello que es ilimitado en vosotros mora en la mansión celestial, cuya puerta es la neblina matutina, y cuyas ojivas son las canciones y los silencios de la noche.

El Profeta - Gibran Kalhil Gibrán


Gracias a Yani, gracias a Angel, esto sirve de inspiración para la morada de cada uno. Nuestro pequeño ricón para descansar.

sábado, febrero 28, 2009

La tecnología y los criadores de vacas ugandeses

Los karamajong se dedican a criar vacas y se alimentan, fundamentalmente, de su leche. Emparentados con los iteso, también consideran a las vacas el tesoro más preciado y seres místicos. Creen que Dios les ha confiado todas las vacas del mundo y que su misión histórica consiste en recuperarlas. Con este fin no paran de organizar expediciones armadas contra los pueblos vecinos. Las invasiones en cuestión (en inglés, cattle-raiding) constituyen una mezcla de incursión de saqueo, misión patriótica y deber religioso. Un joven, para conseguir el estatus de hombre maduro, tiene que tomar parte en un cattle-raiding. Estas batallas son el tema principal de las leyendas, los relatos y los mitos locales. Todos ellos tienen sus héroes, su historia y su misticismo. El padre Albert cuenta cómo se lleva a cabo una de estas incursiones. Los karamajong caminan en fila india, a paso firme y en perfecta formación. Avanzan por unos senderos de guerra que conocen muy bien. Cada destacamento se compone de doscientos o trescientos hombres. Cantan o lanzan gritos rítmicos y sonoros. Su servicio de espionaje ha averiguado previamente dónde pacen manadas de vacas que pertenecen a otro pueblo. El objetivo consiste en secuestrarlas. Cuando llegan hasta el lugar, se produce la batalla. Puesto que los karamajong son unos guerreros intrépidos y avezados en su arte, por lo general ganan y se llevan el trofeo.

-La cosa -dice el religioso- está en que, en tiempos, esas columnas iban armadas con lanzas y arcos. Cuando se producía un combate, en él no morían más que unas pocas personas; el resto se rendía o se escapaba. Pero hoy... Hoy siguen siendo las mismas columnas, pero armadas hasta los dientes, y con fusiles automáticos. Inmediatamente abren fuego, masacran a la población del lugar, destruyen con granadas sus aldeas y siembran la muerte. Los conflictos tribales tradicionales siguen vivos, los mismos desde hace siglos, pero hoy causan un número de muertos incomparablemente más alto.

»La civilización moderna -concluye- aquí no ha aportado nada: ni la luz eléctrica, ni el teléfono, ni la televisión. Lo único que ha traído son las metralletas.

Ébano, Ryszard Kapuscinski


Este libro es una mina.

anatomia de un golpe de estado

Llegan a Lagos las primeras resoluciones de apoyo y lealtad al nuevo poder: «El día de 15 de enero -reza la resolución de uno de los partidos locales, el UPGA (United Progressive Grand Alliance)- pasará a la historia de nuestra gran república como el día en que por primera vez hemos conseguido la libertad auténtica, aunque desde hace cinco años Nigeria es un país independiente. <...> Damos la bienvenida al nuevo poder como si nos lo enviase Dios para que liberara al pueblo de los imperialistas negros, de la tiranía y la intolerancia, de las estafas y las ambiciones perniciosas de aquellos que se creían representantes de Nigeria... Nuestra Patria no puede albergar a unos lobos políticos que han saqueado el país. <...>


«La anarquía generalizada y la decepción de las masas -sostiene la resolución de la organización juvenil Zikist Movement- han hecho imprescindible este golpe. En los años de independencia, los derechos humanos básicos han sido brutalmente violados por el gobierno. Se negaba a la gente el derecho de vivir con libertad y respeto mutuo. No se le permitía tener opiniones propias. El gangsterismo político organizado y la política de fraudes habían convertido todas las elecciones en una farsa. En lugar de servir a la nación, los políticos se han dedicado a robar dinero. Mientras aumentaban el paro y la explotación, un puñado de fascistas feudales que ostentaban el poder no conocía límites en su ensañamiento con la población.» En su breve historia, muchos países africanos viven de esta manera su segunda etapa. La primera ha consistido en una descolonización rápida, en conseguir la independencia. Optimismo, entusiasmo y euforia se adueñaron de todo el mundo. La gente estaba convencida de que la libertad significaba un techo mejor encima de su cabeza, un cuenco de arroz más grande y unos zapatos, los primeros en la vida. Que se produciría un milagro: la multiplicación del pan, de los peces y del vino. No se produjo nada de esto. Todo lo contrario: aumentó vertiginosamente la población, para la cual faltó comida, escuelas y trabajo. Decepción y pesimismo no tardaron en reemplazar al optimismo. Toda la amargura, rabia y odio se dirigieron hacia las propias élites, que, voraces, se dedicaban a llenarse los bolsillos lo más deprisa posible. En un país que no tiene una gran industria privada, donde las plantaciones pertenecen a extranjeros y los bancos también son propiedad de capital extranjero, una carrera política es la única posibilidad de amasar una fortuna.

En resumen: la pobreza y la decepción de los de abajo y la codicia y la voracidad de los de arriba crean un ambiente emponzoñado y minado que el ejército olfatea; presentándose como defensor de los humillados y ofendidos, abandona los cuarteles y alarga la mano para tomar el poder.

Ébano, Kapuscinski

miércoles, enero 07, 2009

La concepción del tiempo africana

El europeo y el africano tienen un sentido del tiempo completamente diferente; lo perciben de maneras dispares y sus actitudes también son distintas. Los europeos están convencidos de que el tiempo funciona independientemente del hombre, de que su existencia es objetiva, en cierto modo exterior, que se halla fuera de nosotros y que sus parámetros son medibles y lineales. Según Newton, el tiempo es absoluto: «Absoluto, real y matemático, el tiempo transcurre por sí mismo y, gracias a su naturaleza, transcurre uniforme; y no en función de alguna cosa exterior.» El europeo se siente como su siervo, depende de él, es su súbdito. Para existir y funcionar, tiene que observar todas sus férreas e inexorables leyes, sus encorsetados principios y reglas. Tiene que respetar plazos, fechas, días y horas. Se mueve dentro de los engranajes del tiempo; no puede existir fuera de ellos. Y ellos le imponen su rigor, sus normas y exigencias. Entre el hombre y el tiempo se produce un conflicto insalvable, conflicto que siempre acaba con la derrota del hombre: el tiempo lo aniquila.

Los hombres del lugar, los africanos, perciben el tiempo de manera bien diferente. Para ellos, el tiempo es una categoría mucho más holgada, abierta, elástica y subjetiva. Es el hombre el que influye sobre la horma del tiempo, sobre su ritmo y su transcurso (por supuesto, sólo aquel que obra con el visto bueno de los antepasados y los dioses). El tiempo, incluso, es algo que el hombre puede crear, pues, por ejemplo, la existencia del tiempo se manifiesta a través de los acontecimientos, y el hecho de que un acontecimiento se produzca o no, no depende sino del hombre. Si dos ejércitos no libran batalla, ésta no habrá tenido lugar (es decir, el tiempo habrá dejado de manifestar su presencia, no habrá existido).

El tiempo aparece como consecuencia de nuestros actos y desaparece si lo ignoramos o dejamos de importunarlo. Es una materia que bajo nuestra influencia siempre puede resucitar, pero que se sumirá en estado de hibernación, e incluso en la nada, si no le prestamos nuestra energía. El tiempo es una realidad pasiva y, sobre todo, dependiente del hombre.

Todo lo contrario de la manera de pensar europea.

Traducido a la práctica, eso significa que si vamos a una aldea donde por la tarde debía celebrarse una reunión y allí no hay nadie, no tiene sentido la pregunta: «¿Cuándo se celebrará la reunión?» La respuesta se conoce de antemano: «Cuando acuda la gente.»

Ébano, Ryszard Kapuscinski

Este personaje se ha pateado toda Africa durante años en busca de la noticia y de la verdad. Ébano está lleno de joyas, un libro absolutamente recomendable para quien esté interesado en entender -un poco más- lo que pasa al otro lado del mediterraneo.



miércoles, diciembre 03, 2008

El empleo del poder de la ciencia

Cuando llegue la hora de mi muerte, no sentiré haber vivido en vano. Habré visto los crepúsculos rojos de la tarde, el rocío de la mañana y la nieve brillando bajo los rayos del sol universal; habré olido la lluvia después de la sequía, y habré oído el Atlántico tormentoso batir contra las costas graníticas de Cornualles. La ciencia puede otorgar estas y otras alegrías a más gente de la que de otra suerte gozaría con ellas. Si procede así, su poder será sabiamente empleado. Pero cuando suprime de la vida los momentos a que la vida debe su valor, la ciencia no merece admiración, por muy sabiamente que conduzca a los hombres por el camino la desesperación. La esfera de los valores cae fuera de la ciencia, excepto en cuanto la ciencia consiste en la persecución de la verdad. La ciencia como persecución del poder no debe introducirse violentamente en la esfera de los valores, y la técnica científica, si ha de enriquecer la vida humana, no debe rebasar los fines a que sirve.

[...]

Nuestro mundo tiene una herencia de cultura y de belleza; pero, desgraciadamente, esta herencia ha sido sólo manejada por los miembros menos activos e importantes de cada generación. El gobierno del mundo, con lo que no quiero significar los puestos ministeriales, sino los de puestos dominantes de poder, ha venido a caer en manos de hombres que ignoran el pasado, que no tienen ternura por lo tradicional, ni comprensión de lo que están destruyendo. No hay ninguna razón fundamental que justifique este estado de cosas. El prevenirlo es un problema de educación y no muy difícil. Los hombres del pasado eran a menudo limitados y provincianos en el espacio; pero los hombres que dominan en nuestra época son provincianos en el tiempo.

La Perspectiva Científica (1931) Bertrand Russell

martes, noviembre 04, 2008

lo que llamamos realidad

Podéis decir por ejemplo, que veis a un amigo, el señor Jones, paseando por la calle; pero no es lícito hacer esta afirmación así en absoluto. Lo que veis es una sucesión de imágenes coloreadas que se mueven sobre un fondo estacionario. Estas imágenes, por medio de los reflejos condicionados de Pavlov, traen a nuestro cerebro la palabra "Jones", y por eso decís que veis a Jones. Pero otras personas, mirando desde sus ventanas con diferentes ángulos , verán algo diferente, debido a las leyes de perspectiva; por consiguiente, si todos ven a Jones, debe de haber tantos Jones diferentes como espectadores hay, y si hay un solo Jones verdadero, la vista del mismo no es permitida a nadie. Si aceptamos por un momento la verdad del hecho que nos proporciona la física, explicaremos lo que llamáis "ver a Jones", con los siguientes términos; Pequeños conglomerados de luz, llamados "quanta de luz", salen disparados del sol, y algunos de ellos logran llegar a una región en donde existen átomos de un cierto género, que forman la cara, las manos y la vestimenta de Jones. Estos átomos no existen por si mismos, sino que son sencillamente una manera compendiada de aludir a acaecimientos posibles. Algunos de los quanta luminososos, cuando chocan con los átomos de Jones, trastornan su economía interna. Ello es causa de que resulta su piel tostada por el sol y se produzca vitamina D. Otros son reflejados, y de éstos, algunos penetran por vuestros ojos. Allí causan una alteración complicada de los bastoncillos y los conos, que a su vez engendra una corriente a lo largo del nervio óptico. Cuando esta corriente alcanza el cerebro, produce un resultado. El resultado que produce es lo que llamáis "ver a Jones". Como es evidente por esta exposición, la conexión entre el "ver a Jones" y Jones es una conexión causal, remota e indirecta. El verdadero Jones, mientras tanto, permanece envuelto en el misterio. Puede estar pensando en su comida o en cómo se le ha ido destrozando la ropa o el paraguas que ha perdido; estos pensamientos son Jones; pero no son lo que veis. Decir que veis a Jones no es más correcto que lo sería la afirmación de que una pared de vuestro jardín os ha golpeado, porque habéis recibido el golpe de rebote de una pelota lanzada contra dicha pared. En el fondo, los dos casos se parecen mucho.

Por eso nunca vemos lo que pensamos que vemos ¿Hay alguna razón para pensar que lo que pensamos que vemos existe, aunque no lo veamos? La ciencia siempre se ha enorgullecido de ser empírica y de creer únicamente lo que puede ser verificado. En este caso podéis comprobar en vosotros mismos esos sucesos que llamáis "ver a Jones" pero no podéis comprobar al propio Jones. Podéis oir sonidos que llamáis Jones, hablándole; podéis experimentar sensaciones de tacto que llamáis Jones, dándole golpes. Si Jones no ha tomando últimamente un baño, podéis también percibir sensaciones olfativas, cuyo origen atribuis a Jones . si habéis quedado impresionados por este argumento, podéis dirigiros a él como si estuviera en el otro extremo de un teléfono y preguntar: "¿Está usted ahí?" Y oiréis subsiguientemente las palabras "Sí idiota ¿no me está usted viendo?" Pero si tomáis esto como una evidencia de estar él allí, habéis equivocado la punta del argumento. La punta es que Jones es una hipótesis conveniente, por medio de la cual algunas de vuestras propias sensaciones pueden ser reunidas en un haz; pero lo que en realidad las hace aparecer juntas no es su común origen hipotético, sino ciertas semejanzas y afinidades causales que tienen unas con otras. Estas subsisten, aunque su común origen sea imaginario.

La Perspectiva Científica (1931), Bertrand Russell

Volviendo a los "clásicos" del sXX, en este libro Bertrand Russell analiza la influencia de la ciencia en la humanidad y plantea como sería una sociedad gobernada por la ciencia. Aquí diatribas metafísicas sobre como la realidad no va más alla de ser una hipótesis (terriblemente) conveninente. Sin duda uno de los grandes pensadores del sXX.

martes, julio 29, 2008

cita

En consecuencia: el que quiera tener acierto sin error,
Orden sin desorden
Es que no entiende los principios
Del cielo y la tierra.
No sabe cómo
Encajan las cosas

Chuang Tzu, grande y pequeño



Está en la introducción de la termodinámica de la vida, libro al que le echaré el diente en cuanto pueda. Yo también he sido, como dice la entrada anterior, unavoidably detained by the world

jueves, febrero 07, 2008

unavoidably detained by the world

Go, and catch a falling star,
Get with child a mandrake root,
Tell me, where all past years are,
Or who cleft the Devil’s foot,
Teach me to hear mermaids singing,
Or to keep off envy’s stinging,
And find
What wind
Serves to advance an honest mind.

If thou be’est born to strange sights,
Things invisible to see,
Ride ten thousand days and nights,
Till age snow white hairs on thee,
Thou, when thou return’st, wilt tell me
All strange wonders that befell thee,
And swear
Nowhere
Lives a woman true, and fair.

If thou find’st one, let me know,
Such a pilgrimage were sweet,
Yet do not, I would not go,
Though at next door we might meet,
Though she were true when you met her,
And last, till you write your letter,
Yet she
Will be
False, ere I come, to two, or three.

****
Ve y trae una estrella fugaz.
Deja encinta una mandrágora,
Dime dónde están los años pasados,
O quién partió el pie al Diablo,
Enséñame a escuchar el canto de las sirenas,
O a alejarme de la punzada de la envidia,
Y da
Con el viento Capaz de adelantar a una mente honesta.

Si naciste con el don de ver cosas extrañas,
O las cosas invisibles,
Cabalga diez mil días con sus noches,
Hasta que la edad tina tus cabellos de nieve,
Con todo, cuando vuelvas contarás
Las maravillas que te ocurrieron
Y jurarás
Que en ningún lugar Habita mujer justa o que diga verdad.

Y si encuentra.-, una. házmelo saber,
Peregrinaje tal fuera dulce,
Aun así, no lo haría, no,
Aunque viviera en la puerta de al lado.
Aunque fuera sincera cuando la conociste,
O aunque lo fuera cuando me escribiste,
Tan pronto como llegue,
Habrá sido infiel Con dos, o puede que con tres.


—John Donne, 1572-1631


Con esta canción empieza el libro Stardust de Neil Gaiman. Quizás os suene de la adaptación cinematográfica, bastante desafortunada como viene siendo habitual. Stardust es un cuento de Hadas, narra la historia de Tristan Thorn, un joven que decide atravesar una puerta al mundo de las hadas para perseguir una estrella caída.

Podéis pensar que ya no estáis para cuentos de hadas, que eso son cosas de críos y la realidad no deja espacio para la fantasía. Entonces os perderéis un cuento magnifico por un prejuicio estúpido. Precisamente con esta novela el autor consigue -a mi juicio- lo que pretende, mostrar que los cuentos de hadas no son necesariamente para niños.

Yo he disfrutado como un enano con ella y se la recomiendo a todo el que se atreva. Y si encima os leéis la versión ilustrada por Charles Vess mucho mejor. Es un lujo no perder la capacidad de disfrutar de historias como esta, nada que ver con la mal entendida madurez.